sábado, 2 de mayo de 2009

Adelante pese a todo

Vuelvo a casa y disfruto de todo de lo que decidí separarme hace ya tres meses. La elección que tomé me aporta todo lo que realmente buscaba. Disfruto de mi plenitud como persona en soledad en una de las ciudades más grandes de todas las que habitan la tierra.

Pero no todo es bonito e idílico. El dolor coexiste con la felicidad allá donde mi mente se percata de lo abandonado.

Llego a la que siempre ha sido y será mi casa rondando las 6 a.m meditabundo. Entro en la cocina, en la misma en la que he desayunado, comido, cenado, reído y disfrutado tantas veces y no puedo evitar el ataque de nostalgia que proporciona el apreciar que las cosas ya no son las mismas. Era lo que buscaba, pero nadie dijo que avanzar en la vida, aunque sea por la opción elegida, fuese fácil.

Trato de superar un nuevo golpe a mi reblandecido corazón y eso acarrea buenos y malos días. y es en los últimos cuando la debilidad me aflige y me sume en un entorno de color a derrota. Esta vez, mis armas para defenderme del ataque son otras, más elaboradas y modernas, moldeadas por un tiempo y unas experiencias que dejaron huella, y por el momento las batallas perdidas no me dejan tullido. Resisto.

Sin embargo, cuando estos días se unen en conjura uno tras otro, no puedo sino plantearme si seré capaz de soportar tal asedio, si seré lo suficientemente fuerte para derrotar al invasor, a ese invasor que soy yo mismo con el ejercito de miedos y angustias atacándome para lograr la victoria final en esta guerra y teñir de una vez por todas de negro mi existencia.

Después de tanta chorrada bélica, lo que quiero decir es sincero: echo de menos tiempos pasados, pero tengo la ilusión enorme del qué vendrá y en esa eterna lucha por avanzar me planteo que es normal tener miedo de lo desconocido e intentar retomar una vida anterior, lo fácil, lo cómodo. Mas sé que, en el fondo, debo mirar adelante y poner un valiente paso tras otro hacia la meta a la que algún día espero saber que he llegado y que lo vivido y la gente que quiero siempre estará ahí conmigo, esté donde esté.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

lo importante no es lo que ocurre sino como lo superamos o nos enfrentamos al problema todo esto está solamente en tu mano, pero nunca olvides que cuentas con mi apoyo en todo lo que esté en mi mano da igual la distancía, las circustancias o cualquier otra tesitura que se interponga porque para eso somos amigos sino no tendría sentido nada de esto...animo y adelante que vales para esto y para mas...GVG san francisqueño

Anónimo dijo...

un abrazote grande...me gusta mucho tu blog!!!ánimo, ánimo y ánimo..NVG (JEJEJE)