Me encuentro en el estado etéreo...nada pesa (ni siquiera los pedos pintores), nada. Estado de inactividad tal que hace parecer a mi cuerpo poseído por otra persona, o por un Dios dedicado a darnos alegría con efectos secundarios.
Me refiero a Baco, y sí, estoy de resaca.
Pero considero que es de los mejores momentos para darse al acto de recrear la mente hacia lugares perdidos, divagar y mirar por la ventana, mirar por la ventana y divagar de nuevo.
Y en esas andaba yo, cuando me sorprendí mirándome con perspectiva; haciendo pequeño resumen de virtudes y defectos. Y eso de pequeño es raro en mí, con lo poco que me gusta el minimalismo.
Pero ete aquí que me falta...me falta un güebo y parte del otro por aprender a comportarme, al margen de la gran educación que considero he recibido de mis amados progenitores. Quizás nunca consiga mi objetivo, pero al menos, habrá que morir en el intento, ¿no?.
A mi favor cuenta que no soy conformista, en mi contra mi pérdida de papeles durante mis prontos.
¿Que qué quiero cambiar?...hacer daño a la gente que quiero. Gracias a Dios no lo hago tan excesivamente a menudo, pero mi sentido de culpabilidad hace que cada vez que se dan estos momentos explote por dentro buscando el dolor como método curativo; la autoflagelación.
Un concepto interesante si es que se explota bien, jeje. Me ha costado años, pero mi técnica de perfeccionamiento es tal que considero "honrosamente" encontrarme entre los más aventajados usuarios de esta denostada técnica.
¿Y por qué escribo de esto?, bueno, ¿por qué no?. No todos los días son de vino y rosas. Y a pesar de lo que se pueda sobreentender, rebatiré a cuantos me quieran adjudicar estado de abatimiento o pesar. Es simplemente un análisis desde ese estado límbico con licencia de objetividad recién adquirida en el que mi mente se encuentra anclada. Efecto de nuestras soberanas fiestas y de algún que otro kebap.
Dicho esto, es hora de recoger bártulos, Baco me ha devuelto las llamadas y hemos quedado en el Arenal; ¡voy a su encuentro!
martes, 19 de agosto de 2008
martes, 12 de agosto de 2008
Somos
Las circunstancias personales de cada uno habían impedido desde hacía ya algún tiempo tener ese tipo de charlas trascendentales a las que somos adictos, y hoy, sin previo aviso (como suceden las mejores situaciones), nos hemos vuelto a encontrar los tres cara a cara, sin máscaras de ningún tipo que para eso llevamos juntos toda una vida.
Con la facilidad de charlar con alguien en quien confías ciegamente, nos lanzamos a la tertulia privada de las respectivas vidas entrecruzadas. Y se habla, y mucho. Se habla de nosotros, de nuestros cambios. Sabemos apreciarlos en los otros y recibimos el reconocimiento de los propios.
Gratitud y plena satisfacción en tan pocas palabras. No necesitamos grandes discursos y sin embargo no sabemos vivir sin lanzarnos a la oratoria amable del marinero que tiene curtida la piel aún siendo todavía grumetes (sí, ¡como los de Pescanova!).
Sentimientos de experiencias y relatos del recuerdo para evocar que lo nuestro viene de lejos y que es sólido y fuerte, confiando así en su larga existencia. La fe que depositamos en ello no es fruto de la casualidad; nos parecemos en mucho y nos diferenciamos en lo suficiente para desear que continúe nuestro aprendizaje recíproco.
Se pasa el tiempo y recordamos rápido las obligaciones actuales que nos recomiendan que todo lo que nos queda por departir se quede para siguientes momentos, que se repetirán en el tiempo como las estaciones del año (ese es mi deseo). Tantas veces hablado y tantas por faltar....excitante anhelo; que nunca los eche demasiado de menos.
Al fin y al cabo, somos lo que somos....los mejores amigos.
Con la facilidad de charlar con alguien en quien confías ciegamente, nos lanzamos a la tertulia privada de las respectivas vidas entrecruzadas. Y se habla, y mucho. Se habla de nosotros, de nuestros cambios. Sabemos apreciarlos en los otros y recibimos el reconocimiento de los propios.
Gratitud y plena satisfacción en tan pocas palabras. No necesitamos grandes discursos y sin embargo no sabemos vivir sin lanzarnos a la oratoria amable del marinero que tiene curtida la piel aún siendo todavía grumetes (sí, ¡como los de Pescanova!).
Sentimientos de experiencias y relatos del recuerdo para evocar que lo nuestro viene de lejos y que es sólido y fuerte, confiando así en su larga existencia. La fe que depositamos en ello no es fruto de la casualidad; nos parecemos en mucho y nos diferenciamos en lo suficiente para desear que continúe nuestro aprendizaje recíproco.
Se pasa el tiempo y recordamos rápido las obligaciones actuales que nos recomiendan que todo lo que nos queda por departir se quede para siguientes momentos, que se repetirán en el tiempo como las estaciones del año (ese es mi deseo). Tantas veces hablado y tantas por faltar....excitante anhelo; que nunca los eche demasiado de menos.
Al fin y al cabo, somos lo que somos....los mejores amigos.
jueves, 7 de agosto de 2008
La siguiente fase
Me siento y pienso, sueño despierto.
Me veo, antes y después.
Nunca ahora.
En ese dulce letargo de la imaginación se cumplen todos mis anhelos. Todo parece encajar a modo de la belleza convertida en sinfonía.
Durante años pensé que bastaba con imaginarse las cosas para que estas se hicieran palpables; sencillez y comodidad, qué más quiero, qué más queremos. En el mundo de las ideas que fueron o que no serán jamás, todo se sostiene. Como la tinta en el papel.
Pero yo tampoco soy Asterix, no soy El Capitán América, no soy Mortadelo (aunque con gafas tenga un aire). Mi ser pertenece a las tres dimensiones (o cuatro, o cinco....). Requisito indispensable por tanto es realizar los esfuerzos pertinentes para alcanzar lo deseado. Indispensable pero no suficiente, a veces.
Quiero pensar que lo lograré, quiero pensar que me irá bien, quiero pensar que seré feliz. Querer pensar es elucubrar; imaginar, y de nuevo vuelta al origen, a mi principio, a la verdad.
Hoy pongo la primera piedra del siguiente edificio que voy a construir: "piano piano si va lontano".
Me veo, antes y después.
Nunca ahora.
En ese dulce letargo de la imaginación se cumplen todos mis anhelos. Todo parece encajar a modo de la belleza convertida en sinfonía.
Durante años pensé que bastaba con imaginarse las cosas para que estas se hicieran palpables; sencillez y comodidad, qué más quiero, qué más queremos. En el mundo de las ideas que fueron o que no serán jamás, todo se sostiene. Como la tinta en el papel.
Pero yo tampoco soy Asterix, no soy El Capitán América, no soy Mortadelo (aunque con gafas tenga un aire). Mi ser pertenece a las tres dimensiones (o cuatro, o cinco....). Requisito indispensable por tanto es realizar los esfuerzos pertinentes para alcanzar lo deseado. Indispensable pero no suficiente, a veces.
Quiero pensar que lo lograré, quiero pensar que me irá bien, quiero pensar que seré feliz. Querer pensar es elucubrar; imaginar, y de nuevo vuelta al origen, a mi principio, a la verdad.
Hoy pongo la primera piedra del siguiente edificio que voy a construir: "piano piano si va lontano".
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