viernes, 7 de marzo de 2008

La locura de la sinrazón

Una vez más....¿cuántas van ya?....¿en qué momento nos acostumbramos a ello?....¿cuando el sentimiento de rabia y de vergüenza dejó paso a la inmutabilidad?....

Hoy E.T.A ha vuelto a asesinar...malditos hijos de puta. Podría escribir hojas enteras insultándoles con adjetivos calificativos de la peor de las índoles, pero eso no devolvería la vida al ex edil del PSOE de Arrasate ni a las otras casi mil víctimas que se han cobrado esta pandilla de gentuza deleznable que atenta en nombre de la independencia de un pueblo que nunca precisó de su "ayuda" para tener una identidad propia.

Otra persona asesinada de forma vil y cobarde con el agravante de haber sido testigos presenciales su mujer y una de sus hijas. Tres tiros...pam,pam,pam y a correr mientras la otra persona yace desangrada en el suelo.

Cuánta barbarie, cuánta maldad alberga esta gente y sobretodo cuánta ignorancia y cuánta ausencia de vida inteligente en sus cabezas.

Matan al grito de Gora Euskadi ta Askatasuna...Euskadi y libertad. ¿Cuando esta gente se sintió privada de libertad? me pregunto yo...Habrá quién a todo correr responda gallardo que durante la dictadura de Franco y desde entonces hasta ahora. Sinvergüenza inculto de mierda el que responda así.

Durante la dictadura fascista sí se pudo sentir la falta de libertad, sobre todo en los pueblos. Todos sabemos (a grandes rasgos al menos) todas las putadas que el gobierno falangista llevó a cabo con ahínco no sólo en Euskadi, sino en Cataluña y Galicia (sobre aquellos pueblos con identidades propias y definidas distintas a la española en una manera importante).

Y fue durante la década de los 60 y fundamentada en un ejercicio de rebelión contra el orden establecido a la fuerza cuando se creo E.T.A. Aquella banda, lejos de la desaprobación por las actuaciones que llevaron a cabo, se ganó el respeto y la admiración de una nación que les veía como su voz cantante. Luchaban por todos aquellos que no se atrevían o no podían. Tenían ideales. Una organización legitimada por la gente de a pie, respetada y querida.

Su razón de ser estaba justificada, al igual que lo que tenía que haber sido su disolución con la llegada de la democracia.

Y ahí es cuando surgieron las dos cabezas de la serpiente. Las luchas internas en la banda, entre quienes veían finalizado un ciclo y quienes promovían la consecución de la utopía independentista, dieron lugar a la escisión de la banda en brazo político y en brazo militar.

Un momento crucial en la historia. Los "mayores" de la organización querían que la lucha continuase por los cauces democráticos de la política y fueron derrocados del poder por la nueva hornada, sedienta de sangre y venganza sin límite. Ahí comenzó (para mí por supuesto) la sinrazón.

Se había obtenido lo que parecía más difícil, poder tener una voz política, poder ser escuchados libremente. Sin embargo, algunos quisieron desoír la llamada de la cordura...

Y así hasta ahora, día tras día, mes tras mes, año tras año, estos bastardos cobardes siguen atemorizándonos con su particular sentido del patriotismo exacerbado, llevando a cabo actos tan "heroicos" como los de hoy.

Lo más triste del caso es que si fuésemos capaces de canalizar nuestro miedo transformándolo en la rabia que un día fue, esta gentuza estúpida y aborregada que les apoya se escondería para siempre en las cloacas donde una vez fueron engendrados. Y así, sin su base militante, E.T.A caería como un castillo de naipes.

Pero preferimos ignorar, ya ni siquiera sentimos rabia y me atrevería a decir que apenas nos aflige más allá de un par de horas estos asesinatos miserables. Ahí es donde están ganando la guerra que les mantiene con vida.

Sueño con que algún día, los ciudadanos de a pie, fuera de cualquier motivación partidista, nos unamos de una forma limpia y fuerte. Sueño con que E.T.A tiene fin y con que ojalá mis hijos tan sólo sepan de ella en algún libro, en forma de capítulo de la historia más negra del mundo.

Sueño en que llegue el día en el cual deje de soñar con este sueño...