Hoy ha dicho basta. Mi cabeza llevaba demasiado tiempo acumulando pensamientos que anegaban mi cerebro impidiéndome ver las cosas con claridad.
Al fin he podido entender, aunque haya sido a través del humo originado por las llamas sofocadas bajo regueros de lágrimas. Lágrimas necesarias para expresar.
Ver y entender que hay situaciones y personas que me sobran. Que para poder conservar la poca cordura que me queda, a la que a veces me aferro, debo hacer limpieza.
Eliminaré a aquellos que me supongan una carga, un lastre.A los egoístas y caprichosos que reciben sin dar nada a cambio, a aquellos que tan sólo quieran involucrarme en sus problemas, a los otros que tanto se acuerdan de uno cuando necesitan un hombro sobre el que llorar, y a tantos y tantos otros. La lista es larga, quizás más de lo que un día pensé...
A todos ellos les dí una oportunidad, e incluso a algunos más de una. Se acabó.
Llevaré conmigo a aquellas personas que se que de verdad me necesitan y me quieren en su vida. Los necesarios. El resto...simplemente, adiós.
Nada más que decir, porque nada más hace falta. Ni siquiera agradecer saben, así que ¿porque dedicarles más palabras?.
Quiero facilidades y no complicaciones, por lo tanto, la cosa esta clara.
viernes, 23 de noviembre de 2007
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