martes, 30 de octubre de 2007

La senda

Aprendiendo a reconocer lo que me conviene y lo que no. Clasificar y poner en montones, hacer listas de pros y contras, hoy toca verde y mañana rojo.

Tiraré de ti aunque sepa que no es mi mano la que deseas aferrar. Cuando vuelvas a encontrar el camino, desapareceré para siempre. Sin mirar atrás. Aprendo a relativizar, a saber lo que quiero y lo que no. Y no quiero blancas noches negras, ni oscuras luces cegadoras.

Situaciones palpables y no efímeras. Basta ya de ver malos sueños hechos realidad y los buenos esfumarse.

Me reencuentro de nuevo. ¿Por cuánto tiempo?, disfrutaré en vez de pensar para vivir antes de escapar.