domingo, 18 de noviembre de 2007

Tiempo de abrigos, cafés y paseos

Me gustan el otoño y el invierno.

Me gustan porque traen consigo el frío, porque la sensación de llegar a casa es una de las cosas más placenteras cuando el tiempo hace de las suyas. Tiempo de abrigos que refugian cómo ninguna otra prenda.

Me gusta porque nadie propone apenas planes y porque eso me permite disfrutar de mi mismo a solas.

Llegar a una cafetería donde una chica guapa te sonría y te pregunte que es lo que vas a tomar. Tiempo de café y olores. Me gusta observar aunque mi condición de despistado irreversible me haga perderme cosas.

Me gusta pensar mientras disfruto de mi taza de buen café mirando por alguna ventana, de alguna cafetería de algún barrio de una ciudad única como esta, con su carácter.

Me encanta sorprenderme perdido en mis sueños de un mañana y un buen presente. Mirar cómo una bandada de aves emigra hacia ambientes más cálidos e imaginar donde irán y cuando será el momento de que les acompañe. Volar con ellos. Sentir el gélido viento en las plumas de mis alas, mientras mi mirada se pierde en el horizonte que amanece ante mi.

Tiempo de paseos interminables con mis pisadas hacia ninguna parte porque no tengo prisa. Mi momento es ese y disfruto. Respirar, hasta quedarme sin fuerzas, aire que congele mis pulmones con mis ojos puestos en los reflejos de las luces que alumbran mi vuelta al hogar.

Aislarme de todo y de todos. Soñador compulsivo, solitario extrovertido, nostálgicos de momentos aún por venir, ave atrapada en cuerpo de hombre. Soñar y volar, aunque sólo sea en mi mente, de momento. Algún día...

Me gustan el otoño y el invierno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi tambien.

Metida en casa con buen tiempo, una vocecita dentro te grita: pero ke haces en casa con el timpo ke hace???

Cuando llueve y hace frio... todo cambia, en mundo se para un pokito y tienes mas tiempo para observar... aunke a veces tambien parece ke la tristeza encuentra mas facilmente el camino cuando llueve, y hace frio...

No importa, hoy siento ke me gustan el otono y el invierno, como a ti.

De todas formas no me importaria ke Dublin nos obsequiara con unos rayitos de sol... :)

Muxu!

Anónimo dijo...

como un ritual, chaqueta, paraguas y a la calle, de repente un contraste sacude tu cara, el viento acompañado de pequeñas gotas de agua te acarician como una mano amiga que torna tu rostro para que observes todo un mundo de marrones,amarillos y grises. alfonbra agradable de hojas que hablan bajo tus pies diciendote que es justo el tiempo de pensar... pensar en lo que anhelas, recordar lo que te falta..tiempo de melancolia, tiempo de reflexion y soledad..tiempo de todo aquello qeu tiñe nuestra vida de colores que se vuelven cada vez mas y mas oscuros pero anhelan una primavera para retornar de una vez por todas mas vivos que jamas nadie haya imaginado. ocaso de una vida qeu se va acabando, como el final de una vida sereno, trankilo maduro sosegado y asi odurre en el otoño suave, templado nunca frio consciente de su final. termina un año, muere un año nace otro y asi es como debe de ser, un ciclo nacemos vivimos morimos. solo quedan los momentos vividos y compartidos, los recuerdos de las personas para los que fuimos importantes y para los qeu no. cualquier risa merece un recuerdo, detras de esa risa hay una vida y eso es lo que nos hace especiales nada mas y nada menos.

si a mi tambien me gusta el otoño