lunes, 12 de noviembre de 2007

Atrezzo

La última vez que la poco o nada tuvo que ver con la primera.

Carecía de sentido mi presencia junto a ella. Podía haber estado en mi lugar una cabina de teléfono que el efecto hubiese sido el mismo. Sus miradas me hacían invisible. Frío y distancia.

Mis esfuerzos por ser uno con ella sólo habían durado hasta las primeras luces del alba. Después, el hechizo se desvaneció y con él mi sueño de algo distinto. Volvió a sumergirse en su reino de sombras en el que yo tan sólo era una cifra más....13.

Maldición. El querer ser alguien y tan sólo ser algo. Dos opciones en el horizonte; intentar ganar el rango de alguien o aceptar siempre ser algo.

La elección, después de mucho meditar, la tomé aquella mañana. Asumí mi rol de objeto inanimado hasta que la magia me devuelva forma humana para unos ojos que sepan verme.

1 comentario:

Desastrosa dijo...

Cada par de ojos ven a su manera y nunca sabes hasta qué maldito punto eres algo, alguien, nada. A veces las pretensiones de uno chocan de forma fatal con las ideas de otro, a veces nos confundimos, a veces nos conformamos, a veces tomamos decisiones que duran el cantar de un vizcaíno, que debe ser breve, porque siempre se usa de ejemplo xD

Por lo demás, no comentaré mis dotes como bailarina ni mi tendencia al silencio ;) La gente, en general, que no toda, habla demasiado y escucha demasiado poco...
Besos a veces empáticos.