sábado, 29 de septiembre de 2007

Naturaleza humana

Tercer día consecutivo que las letras de Héroes del Silencio repican en mi cabeza como incontables tablas de sabiduría en forma de verso a las que aferrarme, en las que reconocerme...me ayuda a pensar, me abre los ojos.

Al final en esta puta vida, todo el mundo tiene lo que se merece.

Podemos hablar con la boca pequeña de que no queremos vivir de nuevo ciertos momentos, y sin embargo, somos conscientes de que aunque esos instantes nos hayan hecho daño, surge cual Ave Fénix de sus cenizas el innato deseo del sufrimiento placentero al que nuestra naturaleza salvaje y morbosa nos encamina...

Duele, no lo quiero....sí, lo quiero, lo necesito para sentirme vivo. El sufrimiento es una gran forma de percatarse de que nuestro corazón no cesa de latir.

Ese placer tan visceral, tan humano, es el fiel reflejo de lo que nos inspiran esas personas llamadas Femme Fatale, o Homme Fatale. Cada uno tiene los suyos en su vida, y son drogas para los seres que amamos el dolor como forma de vida, drogas con envoltura de cuerpo. Quizás también lo hayamos sido para otros...

Siempre subyacerá esa ansia por beber de ellos, por sumergirte en sus labios, por exhalar exclamaciones de lujuria al formar un sólo cuerpo, por vivir ardiente pasión en estado puro...

Pero como para todas las drogas, existe un procedimiento de desintoxicación que es combinación de dos elementos; tiempo y raciocinio.

Sólo hace falta querer "quitarse"....

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