La música de la canción "oye mi canto" de Gloria Stefan me transporta a otros tiempos, otros lugares y otro yo.
Recuerdo con el dibujo de una media sonrisa en mi boca aquellas noches veraniegas de esos veranos en los que era todo mucho más fácil. Ausencia de complicaciones adultas, diversión y los nervios típicos de los amores de juventud. Sentimiento dichoso el que me recorre al escribir estas líneas.
Cuán errado se descubre uno al mirar atrás y descubrir que aquello que sentía como desdichas no son hoy en día más que vagatelas hechas mundo entonces.
Pero es que también aquel yo, era distinto al de ahora. Era más incauto, más bueno, más inocente, más irresponsable, más vergonzoso....más puro. Los años han hecho mella en mi como esas cicatrices de las que ayer hablaba.
Aquel Lander, era un auténtico terremoto de sentimientos y emociones. Y él y sus "historias" me han forjado a mi,y le llevo muy dentro. Tanto, que suele hacerse un hueco para aflorar a la superficie en muchos momentos.
Por eso, gente que me conoce de poco tiempo, se sorprende al ver alguna de mis actitudes o reacciones. Cómo si no me conociesen, gesticulan con extrañez pensando quién es él, ávidos de descubrir cuál ha sido la causa de mi transformación.
Mi respuesta es sencilla; no existe respuesta. No necesito responder, no veo razón para la pregunta. Para mí es sencillo; dos caras de una misma moneda, un sólo yo.
Además sólo pregunta quién desconoce, y si no me conoce tiene dos opciones: entender que se necesita tiempo para poder afirmar que se sabe cómo es una persona, o bien, prejuzgarme y actuar en consecuencia de cómo cree ese sujeto que soy.
El primer tipo de gente, admirable, son los que hay que tener a tu lado. Cuando alguien siente la necesidad de "perder" el tiempo para intentar comprender a otro, reune dos virtudes que por desgracia no abundan en la vida; paciencia y buen corazón. Esos "elegidos" que cada uno tenemos en nuestras vidas, conviene no perderlos porque ellos te harán grande por el hecho de poder afirmar un día que son tus amigos, perdón, AMIGOS.
Palabra que es uno de los sentidos de la vida, disfrutar la amistad verdadera. Cierto, cuando llegue a término nuestra existencia terrenal, el resumén será claro; conocí a mucha gente y a varios consideré amigos pero hubo otros a los que llamé AMIGOS.
El vocablo amigo tiene un origen incierto, que muchos derivan del verbo amar en latín (amicus, amis), para mí el verdadero significado es FAMILIA. Y para ellos van dedicadas estas palabras, porque sin ellos yo no sería quién soy, quién fui, quién seré. ¡GRACIAS!
viernes, 21 de septiembre de 2007
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